Llevas acá dos
horas sin decir ni una palabra. Te entregaste como todas las noches sin
negarte, aproveché tu cuerpo y tu alma sin importarme; que sientes, que mueres
por el amor que nunca lograste en mí, pero vivís con la esperanza que algún día
yo pueda amarte y deje de jugar con vos y con los demás. Querés hacerme conocer
lo que es amar, sin importarte que yo nunca quise jugar a esto, que el amor es
un juego donde no me quiero involucrar, que el amor es una locura donde te
entregas sin saber lo que sucederá, sin importarte como quedará tu corazón,
como tu alma morirá.
Retrocede dos horas
atrás y trata de mirar para otro lado, porque en mi nunca vas a encontrar la
mujer que siempre deseaste, nunca podrás lograr que yo sea como vos esperas,
como vos lo soñás. La vida hizo de mi esto que soy, no existe en mi sentimiento
alguno hacia ningún hombre, más que el deseo de poseer su cuerpo, para mi
propio juego, del cual yo dicte las reglas y son como yo quiero que sea. Acá
solo se goza, acá solo se siente la pasión física, el corazón solo late para
mantenernos vivos.
Perdoname si no soy
la que querés que sea, si no soy lo que siempre buscaste, si no te puedo
brindar más de lo que yo busco en vos, pero tienes que comprender que tu vida a
mi lado nunca avanzará, que vivirás tratando de lograr aquel sueño que tuviste
cuando me conociste, sin importarte lo que sucede realmente, que te impides
vivir, por querer cambiarme, por querer lo que a vos nunca pertenecerá, solo mi
cuerpo será tuyo, pero solo por momentos. Mi alma y mi corazón nunca los
tendrás, porque NO TE PERTENEZCO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario