Saliste por la puerta de atrás,
Agarraste un cigarrillo y te pusiste a fumar,
pensaste que todo había acabado ya,
por creer en una posibilidad que no vuelve más.
¡Ella va a volver! te repetiste una y otra vez
drogando tu mente, tratando de olvidar
que empezaste las cosas mal y las terminaste igual
jugando a ser liberal.