Recuérdame cuando la noche enfrié tu cama,
y desees tener quien caliente tu espalda.
Hay muchas cosas que nunca supe si fueron verdad,
con las que me supiste los oídos endulzar.
Recuérdame cuando salgas de paseo
y no tengas de quien ir de la mano
mirando a tu al rededor marcando el paso
de los años que sumas estando solo.