no me dejes, no te marches
que las montañas y los bosques,
los ríos y los mares ya se han marchado.
Luna brilla hoy, mañana y siempre,
que en este desierto sola me he quedado
la ciudad sus luces ha apagado
y la gente que habitaba a mi alrededor
sin importarle nada me ha dejado.
Luna llévame contigo, no me dejes
en esta isla muriéndome despacio
sin que nadie me llore.

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