Voy a intentar volar bajo la lluvia sin que mis alas se mojen.
De a poco salir a la luz, reencontrándome, aprendiendo a
creer y saber quién soy, quién fui y seré. De la mano
de aquellos incondicionales,
de los nuevos, pero siempre
junto a quien confío. Y hoy
siento que no voy a volver a
sentir el sabor de la tierra,
aunque se hace difícil no
caer, de eso se trata crecer. No puedo sentirme
grande sin antes haber sido pequeño. Llevar tantas piedras
pateadas en una mochila que cargaré la vida entera, pero
que te hace fuerte para no volver, para seguir y hacer
frente al futuro que se va escribiendo en cada paso, a
merced de nuestras decisiones.
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