27 de octubre de 2010

No.

Como un ladrón de sueños, pequeño e inquieto, llegas de noche, metiéndote en mi mente. Ágil como un halcón, rozando con tus alas mi rostro, frágil, muy frágil… Te recuestas a mi lado, acobijándome, no me dejas caer y despertar. Me quieres inmóvil, para tu cometido. Quieres adueñarte de mis sueños, que sean solo tuyos, guardarlos en un cofre secreto. Encerrarme entre tus brazos que son como jaulas, con fuertes barrotes, imposible de violar. Y agrandas mi ego con palabras, mientras me vas martillando los tobillos con tu accionar. ¿Cómo pretendes amar rasgando mi ser? Me pides construir castillos en el aire, cuando soy consciente que como polvo el viento se lo lleva, muy, muy lejos de aquí. Y me quedo a la deriva, sin ninguna protección, sola frente a ti.

No hay comentarios: